¿Cómo manejar el estrés?: tips para gestionarlo a tu favor.
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¿Cómo manejar el estrés?: Tips para gestionarlo a tu favor.
Diariamente nos enfrentamos a diversas situaciones complicadas que nos causan malestar y estrés, discusiones con familia, amigos, pareja, un proyecto muy importante que hay que entregar pronto, un negocio que sale mal, entre otras cosas…
Todo esto nos causa estrés, estrés que puede ser muy positivo cuando se controla y se mantiene en buena medida, porque nos motiva y nos impulsa a resolver los problemas que enfrentamos, pero cuando se presenta en exceso es cuando nos puede causar problemas tanto físicos como mentales. He ahí la importancia de entenderlo y manejarlo de la mejor manera.
Para empezar….
#1 Identifica la razón del estrés: ¿Es tan grave?
El estrés es una respuesta normal a lo que percibimos como una amenaza, lo que sirvió en el pasado para escapar de situaciones de peligro, pero que actualmente puede activarse en otros momentos.
En este punto es fundamental la inteligencia emocional, pues con ayuda de ésta podemos regular mejor nuestras emociones y por ende manejar el estrés que nos produce dicha situación. De manera más tranquila, podremos analizar si realmente es una amenaza y si vale la pena enojarnos o angustiarnos tanto por ello, o si más bien invierto esa energía en revisar si solucionar el problema depende de mí.
Detente… ¿Vale la pena desgastarse en eso?..
Suelen estresarnos, por ejemplo, las cosas no están en nuestro control, planificamos una tarea, evento, u otro y no salió como esperábamos, pero ya pasó. ¿En qué te ayuda molestarte por algo que ya pasó?, tu tarea tiene que ver con hacer tu mejor esfuerzo para lograr lo que te propones, de ahí en adelante, olvida lo que no dependa de ti.
O tal vez, lo que te tiene así es que no lograste obtener ese puesto de trabajo que querías, se lo ganó alguien que para ti no se lo merecía. Injusto, SI, pero molestarte por eso ¿Cambia la situación o simplemente hace que tú te amargues?
Entonces…
Estresarse vale la pena sí y solo sí:
- Te motiva a tomar acciones en una situación que depende de ti.
- Puedes tomarte el tiempo de analizar la situación para ver las cosas con más calma y revisar los diferentes caminos que puedes seguir para solucionar el problema.
- Puedes organizar en pequeñas tareas e ir realizándolas paso a paso. Abrumarte con el objetivo final, puede hacer ver la situación incontrolable, causándote más estrés todavía.
- Te decides a tomar acción de una vez por todas, una vez sepas qué hacer, lo que te queda es empezar, ya notarás como en menos de nada se va reduciendo el estrés.
No vale la pena estresarnos si realmente no es tan grave o no puedo hacer nada para cambiarlo
- Estos casos son los más comunes, le damos vuelta al mismo problema, lamentándonos, aunque en el fondo sabemos que ya no hay nada que podamos hacer.
- Olvida los hubiera… Todas en algún momento quisimos devolver el tiempo y pensamos en todas las posibilidades de haber tomado otra decisión, pero te tengo una noticia, ya no se puede. Lo mejor es evitar pensar tanto, y aceptar lo que ya pasó, aprender de ello y seguir.
Empieza a desarrollar tu inteligencia emocional y descubre como puedes cambiar tu historia.
Consejos prácticos para disminuir el estrés:
#1 Duerme lo suficiente
No te imaginas lo perjudicial que es (en mi caso) no dormir entre 6-8 horas, debes saber cuánto tiempo de sueño pide tu cuerpo. Pero claro, no sólo se trata de cantidad sino de calidad, pues lo mismo da si duermes 8 horas, pero no descansas, estás pensando en lo que tienes que hacer el día siguiente, no te desconectas de tu celular, comes pesado, etc.
Dormir lo que necesitas y de la forma en que lo necesitas, te ayuda a aliviar el estrés del día a día.
#2 Respira
Y me dirás “Pues si no lo hiciera ya estaría muerta”
Pero claro, es distinto cuando lo haces de manera consciente, sientes como el aire entra y llena de oxígeno todo tu ser y expulsas todo lo que te intoxica, pensamientos destructivos, rencores y frustración.
Te permites tomarte un tiempo para pensar y reflexionar acerca del día, piensas en el daño que te hace estresarte en exceso, recuerdas que eres capaz de lo que te propongas, y así estás más tranquila para tomar mejores decisiones, pensando en que sobre lo que tienes poder es el aquí y el ahora.
Inténtalo! Por más simple que parezca, respirar profundamente durante 30 segundos hará que tus niveles de estrés bajen considerablemente.
#3 ¡Ejercítate!
¿Otra vez?
Seguro que lo has escuchado antes y puede que no entiendas muy bien por qué hacer ejercicio nos ayuda.
Hacer ejercicio además de llenarte de energía y permitirte tener un cuerpo más activo para ser más productiva y eficiente, te ayuda a distraer tu mente, y relajar tus músculos que están tensionados por tanto estrés.
#4 Aliméntate bien
Desde evitar la cafeína en las noches para dormir mejor hasta comer un buen desayuno en la mañana para llenarte de energía.
Somos lo que comemos, si no tenemos cuidado del combustible que le suministramos a nuestro cuerpo, no podemos esperar que sea un instrumento útil para las actividades diarias.
Come frutas, verduras, alimentos ricos en fibra, todos estos te permitirán desarrollar un metabolismo más activo, lo que te quitará algunas preocupaciones de encima.
Come las porciones que necesitas. Debemos ser conscientes que el estrés se manifiesta de muchas formas, entre esas comer muy poco o en exceso, y a veces no lo notamos, tomarnos el tiempo para ver si estamos comiendo por hambre o por ansiedad es importante, pues nos permite estar satisfechos y por lo tanto con el ánimo suficiente.
#5 Escribe
Anotar todos los pendientes antes de dormir puede hacer que descanses mejor, porque ya sabes que tienes que hacer al día siguiente y no lo vas a olvidar. Fuimos creados para tener ideas, no para recordarlas, así que anótalas y podrás olvidarlas con tranquilidad.
También puede ser útil llevar un diario o notas de cómo te sientes, es una manera de llevar todos esos problemas, pensamientos, etc., al papel para sacarlos de ti y liberarte, sabes que puedes revisarlos y meditar en ellos después, pero no los tienes martillándote todo el día mientras te debes concentrar en otras cosas.
#6 Aprende a decir NO (sin sentir culpa)
A veces nos dejamos cargar con responsabilidades extras o problemas de otros, si realmente no puedes con lo que te están pidiendo aprende a decir no.
Esto te evitará la sensación de agobio al comprometerte con hacer más de lo que puedes hacer.
Sé que a veces puede ser difícil, porque te encuentres en esa situación por tus ganas de ayudar y apoyar a otros, pero a veces es preferible que se enojen un rato contigo por decir que no, a cargarte y estresarte por cosas que no te corresponden o incluso quedarle mal a la persona porque sencillamente no mediste que no tenías la disponibilidad para cumplir aquella solicitud.
#7 Apoyo social
Somos seres sociales, una forma de disminuir el estrés, sobre todo laboral o académico, es salir con amigos y familia.
Haz un “coffee time”, en el que te distraigas un poco, así sea simplemente tomar un café con alguien más, compartir y reír es muy útil para bajar el estrés.
Además, cuidas tus relaciones sociales, lo que, a largo plazo, te permite afrontar mejor las situaciones estresantes porque sabes que tienes personas a las que recurrir y que serán un apoyo fundamental.
Hay varios estudios que mencionan que, al pasar tiempo con amigos y familia, se libera la hormona de la oxitocina lo que hace que nos sintamos más relajadas.
Recuerda, lo importante es saber que no está mal estresarse de vez en cuando, lo importante es comprenderlo y manejarlo a nuestro favor, y revisar las diferentes situaciones en las que aparece para tomar medidas y prevenir que nos haga daño ni físico ni mental.
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